Los desahucios express se realizan mediante un proceso judicial, respaldado por la ley del desahucio express aprobada en 2018, y que es una modificación de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Con esta ley se pretende acelerar el proceso de recuperación de una vivienda en manos de okupas, siempre que se demuestre la titularidad y legalidad de la propiedad, y el carácter de impago de las cuotas.

Los desahucios express hacen posible, de esta manera, que los propietarios puedan solicitar el desalojo de un inmueble alquilado si los inquilinos no pagan, o ha sido tomado por okupas.

La norma

La norma que regula los desahucios express es la Ley 19/2009 de 23 de noviembre, modificada en 2018 para acelerar los trámites de desahucios por precario:  cuando se ocupa la vivienda sin contrato.

Antes no existía un límite máximo para la desocupación, y a veces podía llegar al año. Con la modificación se limita el plazo a 10 días hábiles después de interpuesta la demanda por el arrendador.

El artículo 27.2 LAU es el que permite al arrendador demandar a los inquilinos por incumplimiento de pago de rentas u otros renglones, como pueden ser los suministros, comunidad, etc.

Cómo se procede en los desahucios express

Con la norma, tanto personas físicas propietarias legítimas de vivienda como de entidades públicas o sin ánimo de lucro pueden pedir “la inmediata recuperación de la plena posesión de una vivienda o parte de ella siempre que se hayan visto privados de ella sin su consentimiento”.

Hay que tener un abogado para interponer la demanda y la intervención de un procurador. Tanto un propietario como un arrendador pueden demandar, mostrando el contrato de arrendamiento.

Una vez interpuesta la demanda, los inquilinos u okupas se verán notificados y en un plazo de 10 días hábiles deberán presentar documentos que acrediten su legalidad, como el contrato de arrendamiento vigente.

Antes de iniciar el proceso de desahucio, el arrendador no debe nunca cambiar cerraduras de seguridad, obstaculizar el control de acceso, entrar en la vivienda sin permiso o cortar los suministros, si es que le toca pagarlos, a riesgo de ser denunciado por el inquilino.

Si esto ocurre, el proceso se retrasará aún más pudiendo suspenderse temporalmente el proceso civil, es decir, de desahucios express.

Si el inquilino acepta la demanda el proceso culmina con un decreto, que dictamina que deberá salir de la propiedad. El juicio ocurre solo cuando el inquilino se opone a la demanda.

Suele ser sencillo y rápido: ambos abogados aportan nuevos documentos, el juez los examina y dictará sentencia. Si el inquilino sale voluntariamente no habrá ningún problema, pero si al llegar la fecha de desahucio sigue en el inmueble, se producirá el desahucio.

Ese día se presentarán en el inmueble el procurador, un cerrajero y miembros del juzgado; si el inquilino está dentro se le invitará a salir, y si no lo hace habrá que desalojarlo por la fuerza, incluso con la policía.

Si el inquilino no está, se entrará sin problemas, se cambiarán las cerraduras de seguridad y el control de acceso a la vivienda y se levantará un acta.

Desahucio express con okupas

Los desahucios con okupas están regulados por la Ley 5/2018 de 11 de junio, y rige los desahucios contra ocupantes desconocidos (llamados okupas).

En estos casos, los propietarios particulares serán los que pueden interponer la demanda, firmada por un abogado y un procurador, y debe utilizar la expresión “contra los desconocidos ocupantes”, puesto que no se conoce la identidad de dichos ocupantes.

Se debe pedir la entrega inmediata del inmueble (5 días). Una vez admitido el trámite de la demanda, se le notifica al ocupante de la vivienda, informándole su derecho a recibir ayuda de los servicios sociales el día del desalojo.

Los ocupantes tendrán un plazo para presentar un contrato de arrendamiento, lo que generaría un juicio, y si es pertinente, el desahucio. Si el ocupante no hace nada, se ordena el desahucio, que es el último paso del proceso.

Se presentan dos miembros del juzgado, el procurador y el propietario, si quiere, y se les quita la posesión de la vivienda a los okupas, otorgándola al dueño legítimo. El desahucio se practica sobre cualquier persona que esté en la vivienda, según el artículo 441.1bis LEC.

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