El tema de la okupación de viviendas en nuestro país es muy sensible. En los últimos cuatro años, según datos del Ministerio de Interior, las denuncias por ocupas han aumentado un 40,9 %.

Existe mucho miedo a que la vivienda sea invadida, pero la realidad es distinta porque en este miedo se confunden dos tipos de okupación: el allanamiento de morada y la usurpación.

Estos dos tipos distintos de ocupación ilegal requieren de modos diferentes de acción legal, ya que depende de si la vivienda es tu domicilio habitual o no; a continuación te las explicamos.

Qué es la okupación o usurpación

Esta se produce cuando un inmueble está deshabitado o en desuso, de hecho, es la forma más habitual de okupación.

Puedes optar por la vía penal o la civil y puede extenderse en el tiempo sin que haya sentencia firme que suponga un desahucio.

Qué es el allanamiento de morada

El allanamiento de morada se produce cuando alguien entra en tu casa, por fuerza o intimidación, y se instala en ella.

En estos casos, afortunadamente poco frecuentes, la policía puede proceder al desalojo, pues esto es entendido como un problema de orden público. Así, el invasor desokupa la vivienda de forma obligatoria.

No debe preocuparte el hecho de que tu casa habitual esté vacía mientras estás de viaje o de vacaciones, pues si la invaden tienes a la ley de tu parte para sacar a los ocupas que se hayan instalado en ella.

Qué casos no se consideran ocupas

Hay unos casos específicos en los que la ley entiende que no se incurre en okupación: cuando el inquilino no ha pagado el alquiler (que en este caso se puede establecer un desahucio por impago de renta), y cuando el propietario autoriza a una tercera persona a residir en la vivienda sin que medie documento alguno.

Tipos de okupación

Hay distintos tipos de ocupas: los que se basa en la pobreza, los “empresariales” y los que pretenden cambiar la rentabilidad del inmueble y volverlo vivienda barata.

Expliquemos un poco. El primer caso alude a la okupación hecha por personas generalmente de muy bajos recursos que invaden edificios de un rango muy económico, y totalmente deshabitados. La intención es tener una vivienda mientras se consiguen mejores condiciones económicas y habitacionales.

El segundo tipo representa a un sector de ocupas que se quedan en la vivienda hasta obtener una compensación económica; es decir, que el propietario le ofrezca al ocupa una suma determinada a cambio de que salga del inmueble. Esta persona desokupa la vivienda una vez que ha recibido el pago.

El tercer tipo se refiere a aquellas personas que invaden una vivienda para abaratarla y que se sume al rango de viviendas asequibles. No importa dónde esté ubicada la vivienda ni qué tipo sea (apartamento o casa, en urbanizaciones buenas o de mediana calidad), el objetivo es lograr que la rentabilidad del inmueble sea baja.

El hecho es que la okupación se hace efectiva en edificios abandonados o en desuso, pero siempre puedes consultar con empresas desokupa acerca del peligro que puede correr una segunda propiedad.

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