La ocupación ilegal de viviendas es un problema cada vez más común en muchos países. Se trata de una situación en la que personas no autorizadas ingresaron a una propiedad privada y se instalaron allí sin el permiso del propietario. En muchos casos, los propietarios pueden no darse cuenta de que su propiedad ha estado ocupada ilegalmente durante semanas o incluso meses. 

Señales para saber si una vivienda está siendo ocupada ilegalmente:

Ventanas cubiertas o cerradas: Si notas que las ventanas de la vivienda están cubiertas o cerradas, es posible que la propiedad haya sido ocupada ilegalmente. Los ocupantes ilegales a menudo intentan mantener un bajo perfil para evitar ser detectados, por lo que pueden cubrir las ventanas para evitar que se vea el interior de la vivienda.

Cambios en la apariencia de la propiedad: Empieza a dudar cuando notes cambios en la apariencia de la casa, como el reemplazo de la puerta o la novedad de nuevas cerraduras, ya que es posible que haya sido ocupada. Los okupas a menudo cambian las cerraduras para evitar que los propietarios ingresen a la propiedad.

Presencia de basura o desechos: Si sospechas sobre la aparición de basura o desechos, alármate, los invasores no suelen preocuparse por mantener el hogar limpio y ordenado.

Utilización de servicios públicos sin contrato: Si notas que la propiedad está utilizando servicios públicos, como electricidad o agua, pero no hay un contrato a nombre del propietario, puede ser un indicador. Los ocupantes ilegales suelen conectarse a los servicios públicos de manera ilegal.

Ausencia del propietario: Si el propietario no ha estado presente en casa durante un período prolongado y no ha dado permiso a nadie para estar allí, es posible que la propiedad haya estado ocupada ilegalmente. En muchos casos, se espera que el propietario abandone la propiedad antes de ingresar. 

Consejos para evitar que ocupen tu vivienda ilegalmente: 

Es importante tomar medidas preventivas para evitar la ocupación ilegal de tu propiedad. Algunas medidas incluyen:

Mantener un buen mantenimiento y apariencia de la propiedad para que sea más fácil detectar cualquier cambio en ella.

Instalar sistemas de seguridad, como cámaras y alarmas, para disuadir a los ocupantes ilegales.

Tener vecinos atentos y que reporten cualquier actividad sospechosa en la propiedad.

Tener un seguro adecuado que cubra los daños causados ​​por los ocupantes ilegales.

En resumen, la ocupación ilegal de viviendas es un problema cada vez más común, y en algunos casos puede ser difícil de detectar. Si notas alguna de las señales mencionadas anteriormente, es importante actuar rápido y buscar la ayuda de profesionales en el desalojo de viviendas, como Desokupa.

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